Acerca de A.A.

Acerca de Alcohólicos Anónimos (AA)

¿Tiene problemas con la bebida? A.A. tiene una solución. Si su forma de beber está fuera de control, A.A. puede ayudarle.

El Preámbulo de A.A.

Alcohólicos Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. El único requisito para ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de A.A. no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. A.A. no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.

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Información básica

¿Qué es A.A.?

Alcohólicos Anónimos es una comunidad voluntaria y mundial de hombres y mujeres de todos los ámbitos de la vida que se reúnen para lograr y mantener la sobriedad. El único requisito para ser miembro es el deseo de dejar de beber. Para ser miembro de A.A. no se pagan cuotas ni honorarios.

Membresía actual

Según A.A. World Services, se estima que hay más de dos millones de miembros y más de 123,000 grupos de A.A. en aproximadamente 180 países de todo el mundo.

Relaciones con otras organizaciones

La Comunidad ha adoptado una política de “cooperación, pero no afiliación” con otras organizaciones que se ocupan del problema del alcoholismo. No tenemos opinión sobre asuntos ajenos a A.A. y no respaldamos ni nos oponemos a ninguna causa.

Cómo se mantiene A.A.

A lo largo de los años, Alcohólicos Anónimos ha afirmado y fortalecido la tradición de mantenerse completamente a sí misma, sin solicitar ni aceptar contribuciones de personas que no sean miembros.

Cómo mantienen la sobriedad los miembros de A.A.

A.A. es un programa de abstinencia total. Los miembros simplemente se mantienen alejados del primer trago, un día a la vez. La sobriedad se mantiene compartiendo experiencia, fortaleza y esperanza en las reuniones de grupo y practicando los Doce Pasos sugeridos para la recuperación del alcoholismo.

Por qué Alcohólicos Anónimos es “Anónimos”

El anonimato es la base espiritual de A.A. Nos enseña a gobernarnos por principios y no por personalidades. Somos una sociedad de iguales. Nos esforzamos por dar a conocer nuestro programa de recuperación, no a las personas que participan en él. El anonimato en los medios de comunicación públicos es una garantía para todos los miembros de A.A., especialmente para los recién llegados, de que su membresía en A.A. no será revelada.

Cualquier persona puede asistir a las reuniones abiertas de A.A.

Cualquier persona puede asistir a las reuniones abiertas de A.A. Las reuniones cerradas son solo para alcohólicos (incluida cualquier persona que esté tratando de determinar si es alcohólica o que quiera dejar de beber y mantenerse sin beber). Las personas que no cumplen los criterios para asistir a reuniones cerradas pueden asistir a las reuniones abiertas como observadores.

Cómo empezó A.A.

A.A. fue fundada en 1935 por un corredor de bolsa de Nueva York y un cirujano de Ohio (ambos ya fallecidos), que habían sido bebedores “sin esperanza”. Fundaron A.A. con el fin de ayudar a otras personas que sufrían la enfermedad del alcoholismo y de mantenerse sobrios ellos mismos. A.A. creció con la formación de grupos autónomos, primero en los Estados Unidos y luego en todo el mundo.

Cómo encontrar A.A. en su ciudad

En Coastal Bend, use nuestro buscador de reuniones o llame a la Línea de Ayuda las 24 horas al (361) 992-8911. En otros lugares, busque “Alcohólicos Anónimos” en internet o visite aa.org. En la mayoría de las zonas urbanas hay una oficina central de A.A., o “intergrupo”, atendida principalmente por voluntarios de A.A., que con gusto responderá sus preguntas o le pondrá en contacto con quienes puedan hacerlo.

Lo que A.A. no hace

A.A. no:

  • Lleva registros de membresía ni historiales de casos
  • Participa en investigaciones ni las apoya
  • Se une a “consejos” ni a agencias sociales (aunque los miembros, grupos y oficinas de servicio de A.A. con frecuencia cooperan con ellos)
  • Da seguimiento a sus miembros ni trata de controlarlos
  • Hace pronósticos médicos o psiquiátricos, ni receta medicamentos ni da consejos psiquiátricos
  • Ofrece servicios de desintoxicación o de enfermería, ni sanatorios
  • Ofrece servicios religiosos
  • Proporciona vivienda, comida, ropa, empleos, dinero ni otros servicios sociales o de asistencia
  • Ofrece asesoramiento familiar ni vocacional
  • Proporciona cartas de referencia a juntas de libertad condicional, abogados, funcionarios judiciales, agencias sociales, empleadores, etc.

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Recuperación

Mantenerse sobrio

Entonces, ¿cómo logramos mantenernos sobrios en una comunidad tan informal y poco estructurada? La respuesta es que, una vez que hemos logrado la sobriedad, tratamos de conservarla observando y siguiendo la experiencia exitosa de quienes nos precedieron en A.A. Su experiencia nos ofrece ciertas “herramientas” y guías que somos libres de aceptar o rechazar, según lo decidamos. Como nuestra sobriedad es hoy lo más importante en nuestras vidas, creemos que es prudente seguir los patrones sugeridos por quienes ya han demostrado que el programa de recuperación de A.A. realmente funciona.

El plan de 24 horas

Por ejemplo, no hacemos promesas; no decimos que “nunca” volveremos a beber. En cambio, tratamos de seguir lo que en A.A. llamamos el “plan de 24 horas”. Nos concentramos en mantenernos sobrios solamente durante las veinticuatro horas del día presente. Simplemente tratamos de pasar un día a la vez sin beber. Si sentimos el deseo de tomar un trago, ni cedemos ni nos resistimos. Solo posponemos ese trago en particular hasta mañana.

Tratamos de mantener un pensamiento honesto y realista en lo que se refiere al alcohol. Si sentimos la tentación de beber —y la tentación suele desvanecerse después de los primeros meses en A.A.—, nos preguntamos si ese trago en particular valdría todas las consecuencias que hemos sufrido por beber en el pasado. Tenemos presente que somos perfectamente libres de emborracharnos si queremos, y que la decisión de beber o no beber depende completamente de nosotros. Lo más importante de todo es que tratamos de aceptar el hecho de que, sin importar cuánto tiempo llevemos sin beber, siempre seremos alcohólicos, y los alcohólicos, hasta donde sabemos, nunca más pueden beber de forma social o normal.

También seguimos la experiencia de los “veteranos” exitosos en otro aspecto: por lo general seguimos asistiendo con regularidad a las reuniones del grupo local de A.A. al que nos hemos unido. No existe ninguna regla que haga obligatoria esa asistencia. Tampoco siempre podemos explicar por qué nos sentimos animados al escuchar las historias personales y las interpretaciones de otros miembros. Sin embargo, la mayoría de nosotros siente que asistir a las reuniones y mantener otros contactos informales con compañeros de A.A. son factores importantes para mantener nuestra sobriedad.

Los Doce Pasos y otras herramientas

Al principio de nuestra relación con A.A. oímos hablar de los “Doce Pasos” de recuperación del alcoholismo. Aprendimos que estos Pasos representaban un esfuerzo de los primeros miembros por dejar constancia de su propio progreso, desde la bebida sin control hasta la sobriedad. Descubrimos que un factor clave en este progreso parecía ser la humildad, unida a la confianza en un Poder superior a nosotros mismos. Aunque algunos miembros prefieren llamar a este Poder “Dios”, se nos dijo que esto era puramente una cuestión de interpretación personal; podíamos concebir ese Poder en los términos que nos parecieran adecuados. Como el alcohol había sido obviamente un poder superior a nosotros durante nuestros días de bebedores, tuvimos que admitir que quizás no podíamos manejarlo todo solos y que tenía sentido buscar ayuda en otra parte. A medida que hemos crecido en A.A., nuestro concepto de un Poder superior generalmente se ha vuelto más maduro. Pero siempre ha sido nuestro concepto personal; nadie nos lo ha impuesto. Por último, observamos, por el Duodécimo Paso y por la experiencia de los miembros más antiguos, que trabajar con otros alcohólicos que acudían a A.A. en busca de ayuda era una forma eficaz de fortalecer nuestra propia sobriedad. Siempre que fue posible, tratamos de hacer nuestra parte, recordando siempre que la otra persona era la única que podía determinar si era alcohólica o no.

También nos guió la experiencia de los muchos miembros de A.A. que han dado un nuevo significado a tres viejos dichos o lemas. “Lo primero es lo primero” es uno de ellos, y nos recuerda que, por mucho que quisiéramos, no podemos hacerlo todo a la vez, y que debemos recordar que la sobriedad tiene prioridad en cualquier intento de reconstruir nuestras vidas. “Poco a poco se va lejos” es otro viejo lema con un nuevo significado para los alcohólicos, que con frecuencia trabajamos de forma demasiado febril en lo que sea que estemos haciendo. La experiencia demuestra que los alcohólicos debemos, y podemos, aprender a medir nuestro ritmo. “Vive y deja vivir” es el tercer lema, una sugerencia constante de que los alcohólicos, sin importar cuántos años de sobriedad tengamos, no podemos permitirnos volvernos intolerantes con los demás.

Los libros y folletos de A.A. también son útiles. Poco después de llegar a A.A., la mayoría de nosotros tuvimos la oportunidad de leer Alcohólicos Anónimos, el libro de experiencias de A.A. en el que los primeros miembros escribieron sus historias y los principios que creían que les habían ayudado a recuperarse. Muchos miembros, sobrios desde hace años, siguen consultando este libro y otros cuatro para encontrar comprensión e inspiración.

Como A.A. es esencialmente una forma de vida, pocos de nosotros hemos podido describir con total exactitud cómo contribuyen los diversos elementos del programa de recuperación a nuestra sobriedad actual. No todos interpretamos ni vivimos el programa de A.A. exactamente de la misma manera. Sin embargo, todos podemos atestiguar que A.A. funciona para nosotros cuando muchos otros intentos de lograr la sobriedad han fracasado. Muchos miembros que llevan años sobrios dicen que simplemente aceptaron el programa “con fe” y que aún no comprenden del todo cómo funciona A.A. para ellos. Mientras tanto, siguen tratando de transmitir su fe a otros que todavía comprenden demasiado bien la forma desastrosa en que el alcohol actúa en contra del alcohólico.

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Recuperación

Los Doce Pasos de Alcohólicos Anónimos

  1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
  2. Llegamos al convencimiento de que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
  3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.
  4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
  5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestros defectos.
  6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.
  7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
  8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.
  9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.
  10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
  11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.
  12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

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Unidad

Las Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos

  1. Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de A.A.
  2. Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.
  3. El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar de beber.
  4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a A.A. considerado como un todo.
  5. Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo.
  6. Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.
  7. Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.
  8. A.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.
  9. A.A., como tal, nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.
  10. A.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente, su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.
  11. Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.
  12. El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.

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Servicio

Los Doce Conceptos para el Servicio Mundial

  1. La responsabilidad final y la autoridad fundamental de los servicios mundiales de A.A. deben residir siempre en la conciencia colectiva de toda nuestra Comunidad.
  2. Cuando, en 1955, los grupos de A.A. confirmaron la carta constitutiva permanente de su Conferencia de Servicios Generales, delegaron en la Conferencia toda la autoridad para el mantenimiento activo de nuestros servicios mundiales, y así hicieron de la Conferencia —salvo en lo relativo a cualquier cambio en las Doce Tradiciones o en el Artículo 12 de la Carta Constitutiva de la Conferencia— la verdadera voz y la conciencia efectiva de toda nuestra Sociedad.
  3. Como medio tradicional para crear y mantener una relación de trabajo claramente definida entre los grupos, la Conferencia, la Junta de Servicios Generales de A.A. y sus diversas corporaciones de servicio, personal, comités y ejecutivos, y para asegurar así su liderazgo eficaz, se sugiere aquí que dotemos a cada uno de estos elementos del servicio mundial de un “Derecho de Decisión” tradicional.
  4. En toda la estructura de nuestra Conferencia, debemos mantener en todos los niveles de responsabilidad un “Derecho de Participación” tradicional, cuidando de que a cada clasificación o grupo de nuestros servidores mundiales se le permita una representación con voto en una proporción razonable a la responsabilidad que cada uno debe cumplir.
  5. En toda nuestra estructura de servicio mundial debe prevalecer un “Derecho de Apelación” tradicional, asegurándonos así de que se escuche la opinión de la minoría y de que las peticiones para la reparación de agravios personales sean consideradas cuidadosamente.
  6. En nombre de A.A. en su totalidad, nuestra Conferencia de Servicios Generales tiene la responsabilidad principal del mantenimiento de nuestros servicios mundiales y, tradicionalmente, tiene la decisión final respecto a los grandes asuntos de política general y finanzas. Pero la Conferencia también reconoce que la iniciativa principal y la responsabilidad activa en la mayoría de estos asuntos deben ser ejercidas principalmente por los miembros custodios de la Conferencia cuando actúan entre sí como la Junta de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos.
  7. La Conferencia reconoce que la Carta Constitutiva y los Estatutos de la Junta de Servicios Generales son instrumentos legales, y que los custodios están por ello plenamente facultados para administrar y dirigir todos los asuntos de los servicios mundiales de Alcohólicos Anónimos. Se entiende además que la Carta Constitutiva de la Conferencia en sí no es un documento legal, sino que depende de la fuerza de la tradición y del poder económico de A.A. para su eficacia final.
  8. Los custodios de la Junta de Servicios Generales actúan en dos capacidades principales: (a) Con respecto a los grandes asuntos de política general y finanzas, son los principales planificadores y administradores. Ellos y sus comités principales administran directamente estos asuntos. (b) Pero con respecto a nuestros servicios constituidos por separado y en actividad constante, la relación de los custodios es principalmente la de propietarios de la totalidad de las acciones y de supervisión custodial, que ejercen mediante su facultad de elegir a todos los directores de estas entidades.
  9. Buenos líderes de servicio, junto con métodos sólidos y apropiados para elegirlos, son indispensables en todos los niveles para nuestro funcionamiento y seguridad futuros. El liderazgo principal del servicio mundial, que una vez ejercieron los fundadores de A.A., debe ser asumido necesariamente por los custodios de la Junta de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos.
  10. Cada responsabilidad de servicio debe corresponder a una autoridad de servicio igual, y el alcance de dicha autoridad debe estar siempre bien definido, ya sea por la tradición, por resolución, por una descripción específica del puesto o por cartas constitutivas y estatutos apropiados.
  11. Aunque los custodios tienen la responsabilidad final de la administración de los servicios mundiales de A.A., siempre deben contar con la ayuda de los mejores comités permanentes, directores de las corporaciones de servicio, ejecutivos, personal y consultores posibles. Por lo tanto, la composición de estos comités y juntas de servicio, las cualificaciones personales de sus miembros, la forma en que se incorporan al servicio, sus sistemas de rotación, la manera en que se relacionan entre sí, los derechos y deberes especiales de nuestros ejecutivos, personal y consultores, junto con una base adecuada para la compensación económica de estos trabajadores especiales, serán siempre motivo de serio cuidado y atención.
  12. Garantías Generales de la Conferencia: en todos sus procedimientos, la Conferencia de Servicios Generales observará el espíritu de la Tradición de A.A., cuidando mucho de que la Conferencia nunca se convierta en sede de peligrosa riqueza o poder; de que su principio financiero prudente sea contar con fondos suficientes para su funcionamiento, más una amplia reserva; de que ninguno de los miembros de la Conferencia sea colocado nunca en una posición de autoridad absoluta sobre los demás; de que todas las decisiones importantes se tomen por discusión, votación y, siempre que sea posible, por unanimidad sustancial; de que ninguna acción de la Conferencia sea nunca personalmente punitiva ni incite a la controversia pública; de que, aunque la Conferencia pueda actuar al servicio de Alcohólicos Anónimos, nunca realice actos de gobierno; y de que, al igual que la Sociedad de Alcohólicos Anónimos a la que sirve, la Conferencia misma permanezca siempre democrática en pensamiento y en acción.

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Línea de Ayuda 24 Horas

(361) 992-8911

Llamada gratuita en Texas: 1-866-672-7029

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